Todo es vibración y radiación
Estamos sujetos, de modo constante, a fuerzas electro-magnéticas, ya que todo emite ondas.
Las células humanas son también verdaderos circuitos vibratorios, con cada una su longitud de onda, según su estado, según su edad, etc.
Pueden emitir y recibir ondas, acordándose en una frecuencia determinada, lo que se llama estar en resonancia.
La materia, los colores, las formas, y también los sentimientos, los pensamientos irradian ondas vibratorias.
El ser humano emite y recibe vibraciones. Esas vibraciones son energía electro-magnética. La energía es información. Sin cesar, a todo lo largo de su vida el hombre emite y recibe energía, emite y recibe información.
Pocos saben descifrar esa información vibratoria, el péndulo del radiestesista nos lo permite.
El péndulo no es más que un amplificador de las vibraciones que el radiestesista recibe o transmite. Amplifica las señales emitidas por el objeto/persona/órgano testado, recibidas en las distintas partes del organismo del radiestesista.
Péndulo
La radiestesia practicada con péndulo es una técnica de medicina alternativa que pretende servir para el diagnóstico y esta muy relacionada con los campos descritos por la acupuntura. Una utilidad conocida de la radiestesia, quizá la de más larga tradición, es la realizada por los denominados zahoríes, que aseguran ser capaces de encontrar los sitios más favorables para la excavación de pozos, donde el nivel freático es más accesible, por medio de estas técnicas.
Los usos pretendidos de la radiestesia son muchos. Con ella se intenta:
- diagnosticar enfermedades,
- encontrar agua,
- encontrar minerales,
- predecir estados actuales o futuros de la materia viva,
- encontrar objetos perdidos,
- ubicar puntos de radiación de energía,
- encontrar personas, etc.
- adivinar números y combinaciones





